Antes de desayunar

No estoy seguro de cuáles serán los costos, políticos evidentemente, que tendrán las acciones del nuevo Jefe de Gobierno del DF. De lo que sí estoy seguro es que al menos algo de provecho le podemos sacar a lo que se hace.

Los dos millones de pesos que se gastaron en las playas artificiales que durarán lo que así haga el verano responden, claro está, a un acción populista. Es decir, tienen el firme propósito de encontentar a la población que no tiene los medios económicos para salir de la ciudad. Algo, al menos, se logrará. Quiero esperar que la cordialidad, el buen humor, la buena onda y la amabilidad imperen en la ciudad en los próximos meses. Si como mínimo se logra relajar a dichos sectores de la población, para mí, el gasto vale la pena. Pero no me mal interpreten señores y señoras, estoy consciente que hay mayores y más importantes necesidades entre la población. Sin embargo, al final del día, lo que hacemos todos es buscar la felicidad (menos los depresivos quienes encuentran en su depresión la razón de ser). Entonces pues, si al menos podemos ofrecer momentos de felices y contentos a algunos, algo habremos logrado. Y comieron perdices...

Y para que no se sientan mal, mis pequeñas hamburguesas, también hay para ustedes en la casa de la felicidad. Entonces se anuncia Internet inalámbrico para el DF en el 2008, ¡y gratis! ¿Que cómo se logrará? Sencillo: traeremos a los chinos, claro está, ¿quién más iba a ser? La empresa con la que se dialoga es ZTE que, sépanlo ustedes, es la cuarta más grande del mundo en telecomunicaciones (después de Nokia, Motorota y Samsung) y la más grande de China.

Me gustaría preguntar cómo le sabe la noticia a papá Slim. Por todos es muy sabido que financió los mayores logros de AMLO, que nos ayudó a rescatar el centro histórico, que gracias a él Ebrard está hoy en donde está. No soy negativo, en lo absoluto. Pero me pregunto, cómo se hará el negocio para integrar a Slim para bien, después de todo mucho se le debe. A ver si acá no se avientan las perdices en vez de comerlas...

Los temporales vacacionales siempre resultan de maravillosas ayudas económicas para las ciudades turísticas. Es por eso que siempre me he preguntado por qué la generalidad del mexicano no entiende que se deben aprovechar dichos espacios y explotarlos al máximo (después de todo el turismo es de los mercados que más lana dejan al PIB). Entonces pues, me alegra saber que el Museo del Palacio de Bellas Artes, el de la Ciudad de México, Antiguo Colegio de San Ildefonso, Universum, Centro Cultural José Martí y Papalote Museo del Niño se alzan las mangas y se ponen a trabajar, aunque sea un poquito. La oferta cultural en la ciudad no cierra en los días de asueto para que la gente acuda, ¡a la bien! Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo siguen el ejemplo con la expo "El ojo mágico de Diego" que hartas ganas me dan de mirar.

Hace algunos días discutí amplio y tendido con mi amiga el artículo 130 constitucional y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Como se podrán imaginar era todo en relación a la despenalización del aborto. El punto preciso es que la Iglesia, en México, no está facultada para “incidir en políticas públicas y sí le prohíben explícitamente hacer llamados a la desobediencia de leyes y ordenamientos jurídicos nacionales”. ¿A qué hora se nos olvidó el Estado laico por el que tanto luchamos? (a según).

Y a postre del comentario, qué sucede por la cabeza del equipo de modas de nuestra representante a Miss Universo que se presenta al mundo con un vestido cristero. En el afán de proyectar una cultura e identidad nacional (ficticia por cierto), lo único que se logra es destrozar la secularizad del Estado mexicano ante la comunidad internacional y en la generalidad de la nación misma. Bah, ¡todo esto y aún no es la hora del desayuno!

Gracias V.

1 comments:

V said...

Hermano te mando muchos saludos.

Por alguna razon hace poco tiempo que he recuperado mi fe y me alegra poder decir que esta es ferviente.

Asi que no me considero en lo mas minimo nihilista, aun cuando se que mi conocimiento de lo "real" es en extremo limitado.