La nube que me mira desde lo alto me decía que tu habias venido.
Sí, viniste a mi.
Yo no pude quedarme callado y tenía que gritar.
Era mirado por la nube color anaranjado que se ocultaba lentamente en el horizonte.
Caminé cabisbajo.
Con la frente hacia el suelo, las manos en los bolsillos y los hombros encorbados.
Pensaba y debatía sobre mi futuro, sobre mis sueños y mis esperanzas.
No tengo ninguna pretensión de ser o de estar.
Dudo que exista aire que me detenga.
Noches calientes.
O simplemente un fin a la botella.
Tiemblo ante la inmesidad de la música que me rodea.
Sufro, y a veces gozo.
Me satisfago.
Y recogijome.
Entonces, me depirmo y sigo caminando.-
1 comments:
damn... no words
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