Liberados como regalo al pueblo británico

¡Que maravilla! El día de hoy amo aún más a los políticos iraníes, pues ellos sí saben construir un discurso a la altura de la comunidad internacional. No como intenta hacer nuestro país. Después de hartas negociaciones, los mandatarios repatriarán a los soldados capturados en Irán. No tiene nada que ver con la liberación del diplomático Iraní preso en Irak hace algunos días, claro. Por el contrario, obedece a un respeto ínfimo a los derechos humanos, inherentes al ser, dicen. También, piden los políticos de dicho país a Blair que no “los castigue por decir la verdad”, a los soldado, claro está.

Y reitero, ¡en hora buena! Oriente Medio finalmente está aprendiendo a hablar con la comunidad internacional. No sólo darles lo que quieren escuchar, pero hacerlo en la forma que a ellos les gusta oírlo. Hace tiempo que a ellos no les tocaba ser los héroes y los buenos de la peli. ¡Excelso director, tiempo y trama! ¿Qué más habrá en Blockbuster estos días?

Originalidad

Se puede vivir, creo yo, también en alguien más...

Amor

"Debo decirte una cosa. No es fácil. Se lo he dicho una vez y a una sola persona. Yo pensaba que el amor es la búsqueda del placer, del puro placer, dárselo a alguien que uno desea de verdad. Pero hoy pienso que eso no es del todo cierto. Igual que... cuando vi aquella cascada, el lugar donde nadamos. Pensé en lo hermosa que era esa piscina. Pero sabía que si tú no estabas ahí, esa belleza no era nada. Por eso supe que te amaba.

Escucha, pequeña. Escúchame. De verdad me gustas, y por esa razón no quiero lastimarte. Pero no estoy enamorado de ti. ¿Comprendes? No estés molesta.

Te contaré una historia, ¿de acuerdo? Cuando estaba en la escuela, tuve un examen de francés, uno difícil. Lo hice bien. Mi profesora creyó que había copiado. No conseguí que me creyera. Me sentí destrozado, completamente destrozado. Me sentí así dos días. Y cuando por fin pasó, me sentí triste porque ya no me importaba.

Me harté de jugar a ser un adulto. Aún no soy un adulto. Traté de fingir que no necesitaba a nadie. Que era como ellos. Pero fallé. Soy infeliz.

No llores. El mundo no se ha acabado. Es mejor así. Cuando más hubiera durado, más te habrías lastimado. Cariño, una pareja normal en nuestra sociedad está unida por la fuerza. El amor... esa supuesta pasión no es para nosotros. Es triste y humillante aceptar esa dependencia. Debes olvidar.

Quiero que brindemos... por la ley del futuro. La que proclama que sólo el amor puede ayudar al mundo, este mundo viejo y solitario. Que hay que hacer el amor libremente y sin vergüenza. Que la castidad es falta de generosidad y que el amor no debe tener límites. Y que si alguien los crea, son artificiales.

OFFJAZZ COMPANY

Estuve en un festival de jazz hace algunos días. Que lindo que se pueden elaborar discursos no solo por la palabra escrita, aunque en ocasiones son pocos los que los logran comprender.

Mutaciones

Hoy, con motivo del año nuevo Maya, me despierto renovado. Dejo viejos vicios y me preparo para seguir adelante. Recuerdo mis años sin tiempo, cuando todo parecía volar, o cuando todo se estaba tan calmo y quieto por años. Es una continua transformación la que vivimos. Política, económica, social. Este año las cosas se dan para que cada quien logre encontrar su camino. Espero que en su totalidad comprendamos que la tierra, aunque sigue su camino desde hace millones de milenios, se ve hoy estorbada por nuestras propias ambiciones. Felicidà!
Qué tal que los seres humanos aprendiéramos a dejar de lado nuestros individualistas pensamientos y envidias. Sería entonces quizás este muno capaz de vivir en alegría. Si tan solo comprendieramos que el mensaje religioso que nos ofrecen cada una de las distintas corrientes es el mismo...

Imposibilidades reales

En los últimos días me he privado del placer de escribir, mis estimados lectores y lectoras, pues me he visto envuelto en imposibilidades prácticas dado el harto tiempo que se puede consumir en oficinas gubernamentales, en discusiones y pasiones secretas del alma y en viajar.

También en este último periodo me he visto feliz porque finalmente siento que avanzo. Me doy cuenta de que tantos años de arduos trabajos, voluntarios claro está, van rindiendo frutos y colorean mi vida como lo hacen las jacarandas en estos días en la Ciudad de los Palacios y las camelinas en la antigua Valladolid, de Michoacán de Ocampo.

Y hablando de pintar y colorear, hice la símil ageográfica que nos representa la globalización. Pensé harto, en algunas horas muertas en donde me tuvieron viendo películas estúpidas en donde se presentaba al tiburón como un ser insensible, racional y guiado por la necesidad de matar. Si nuestra realidad nos invita a un mundo sin geografía, en donde las barreras arancelarias caen y el mundo se integra en un nuevo sistema económico, en donde no hay más mercado, en donde el conocimiento está al alcance de una generalidad de la población mundial; ¿cuál es el papel del Estado?

¿No acaso el monstruo hobbesiano ha muerto lenta pero inexorablemente? Adam Smith, desde sus tiempos, nos prevenía de limitar y coartar la acción del gobierno en lo que él denominaba las libres fuerzas del mercado. Mi pregunta es la siguiente: el día de hoy, ¿México es un país capitalista, globalizado y postmoderno?

Algunas entradas atrás me atrevía a anunciar al ser sin ser en él. Hoy pronuncio mi cuestionamiento en cuanto a la justificación del gobierno mismo, de los partidos políticos y de los sindicatos. ¿A quién defienden estos últimos? Habíamos ya planteado que en la globalización nos insertamos, cada día más, en un mundo que no sigue las antiguas reglas geográficas, culturales, económicas o sociales; incluso a veces reta las reglas mismas del tiempo y de la historia. Entonces, los trabajadores mexicanos, de ciertas clases sociales, con ciertas preocupaciones y con una necesidad común siguen todas y cada una de las reglas anteriores a dichos tiempos postmodernos. Esto último me lleva a pensar que quizás la tan anunciada postmodernidad, a nosotros, no nos ha llegado.

¿Y cuál es el papel del gobierno? Desde hace varios años, son más las empresas transnacionales como General Motors que manejan más cifras en sus cuentas que los productos interiores brutos de los países de Latinoamérica (con excepción de México, Brasil y Argentina). Si el poder que dichos sectores poseen es mucho mayor que el de la generalidad de los Estados, ¿qué rol pueden jugar los gobiernos? Aún más, los partidos políticos no poseen ninguna clase de relevancia en el mundo actual.

Prueba de lo anterior, me es ofrecida cuando veo las encuestas para planes nacionales (hace apenas algunos días llené la de Relaciones Exteriores). Vaya pues, ¿cómo llegaron estas gentes al poder sin tener un plan a priori de lo que hacer? Ahora quieren que nosotros les digamos qué hacer, puntualizando detalles. ¡No les basta que los llevemos al poder, sino que además desean que les digamos qué hacer y cómo hacerlo!

Entradas atrás hablé también de la falta de acción de la sociedad civil. Sigo pensando que es necesario que crezcamos el poder de estas para lograr una sociedad más y mejor integrada, en donde se defiendan las necesidades y las visiones de facto y de traduzcan de manera formal.

El anarquismo ruso nos indicaría que, si lo que quieren es qué les digamos qué hacer y cómo hacerlo, mejor que nos den el poder de una vez. Es decir, que exista una autodeterminación por parte de la sociedad de manera real, en donde nosotros guiemos nuestras propias acciones. Por supuesto que si la democracia, directa o indirecta, es una utopía, el anarquismo lo es aún más.

Descentralizar horarios

Contamos ya con cambios de horarios para maximizar la luz solar y con ello, gastar menos energía. Sin embargo, desde hace varios años yo he venido sugiriendo que también descentralicemos los horarios de las personas que vivimos en la Ciudad de México.

Mi pequeña maldad oculta me hace divertirme con las escenas dignas de caricaturas que uno puede apreciar cuando camina por la ciudad de los palacios. Y es que a menudo los embotellamientos y sobre-tránsito por las grandes avenidas y pequeñas calles de la ciudad se deben a cosas sencillas. Un autobús que se para donde se le antoja, un camión de la basura recogiendo los botes de toda la cuadra mientras está estacionado a media calle, carros parqueados en doble fila y semáforos descoordinados.

En lo personal creo que a toda problemática corresponde, al menos, una solución. Entonces, además de la evidentemente necesaria educación cívica de la generalidad de la población hace falta buscar horarios para cada cosa.


Me parece ridículo que el hecho que hace que las mismas avenidas se atasquen cada mañana y cada tarde-noche sean siempre las mismas razones. ¿Por qué no imponer horarios para los camiones de basura cuando haya la menos gente posible transitando? ¿Por qué no imponer diferentes horarios de entrada y de salida para las distintas escuelas? ¿Acaso no hay oficinas que se beneficiarían más de trabajar por las tardes o incluso por las noches? ¿Por qué los servicios de autobuses terminan a determinada hora y es entonces imposible moverse por la noche sin coche?

Hace algunos meses mi amiga M me dijo que en cierta escuela privada de la ciudad de México se había convertido en una inminente regla que los niños y niñas llegaran y se fueran de la escuela en transporte escolar. Resultó que por medidas de seguridad la mayoría de los padres decidieron pagar el transporte y aún así recoger personalmente a sus hijos. No critic
o la decisión que se tomó, en otra oportunidad me podría expandir ampliamente en torno al tema de seguridad, o más bien inseguridad, en la metrópoli. Sin embargo, acaso no sería una buena opción que hubiera más autobuses escolares para los niños y menos madres histéricas por llevar a los niños a la escuela a tiempo?

Apenas la semana pasada estaba caminando por la Colonia, como suelo y disfruto hacer. Siempre camino erguido y con calma, hago respetar y que se me respeten mis derechos como peatón. Resulta frustrante que cada tantos días alguien esté a punto de atropellarme o se frene enojado porque hice que bajaran la velocidad en lo que yo cruzaba (sin tener que correr a zancadas) o en lo que ayudaba a alguien más a cruzar. ¿Qué pasaría si en México las esquinas se respetaran para subir y bajar pasaje e incluso hubiera horarios determinados para los autobuses? ¿Cómo sería nuestra
ciudad si en realidad diéramos preferencia a los peatones en vez de aventarles el coche en las vueltas continuas? ¿Que los semáforos duran poco y si no aceleras no pasas? ¡Por favooor! A ti sólo te cuesta un pedal y si acaso una cambio en la velocidad mientras al transeúnte lo obligas a correr, sufrir, mojarse o rezar por su vida en cada crucero…

Entre malos modales, incivilizados consuetudinarios y centralismos del horario vivimos día a día. De poco en poco se avanza y hay veces en los que algunas personas atrevidas se instan a desafiar lo establecido por la sociedad a través de costumbres. De vez en vez algu
na empresa ofrece horarios distintos, algún autobús hace al pasajero esperarse hasta la esquina para bajar y algún conductor amable se frena para cederte el paso. Asumamos que la culpa es de todos y todas; por falta de tolerancia, falta de educación y por romper las normas por pensar que son pequeñas y vemos en dicha oportunidad una ventaja personal e individualista.

Steal This Movie

Hace unos dos años conocí a la hermana de Abbie y aunque no comprendí bien en ese momento la relevancia de dicho personaje, lo hice en un segundo encuentro que tuve con ella un año después. Hoy logro ver un poco más allá y lo considero un personaje inspirador. Aquí su biografía en una pelicula que se llamó como el título de la entrada lo indica y en honor a un libro del que hablé ayer.

Estados monstruosos: el renacimiento del Leviathan

Supongamos que este país quisiera ordenarse, ¿ustedes creen que lo podría hacer? He dado vueltas al asunto harto tiempo y he llegado a la temible decisión de no saber. Y es que por mucho que me gustaría ser optimista, utopista incluso, y pensar que si le echáramos ganas es posible moldear al gobierno que tememos a nuestra cabeza con el objeto de definir nuestro concepto de realidad. Sin embargo, muchas otras me doy cuenta de que en la vida hay que ser realistas, hay que pisar tierra y hay que comprender que hay razones por las cuales somos lo que somos y estamos en donde estamos. Es decir, hay factores que influyen en el por qué las cosas son como son.

Pasemos por alto, en esta ocasión, la imposibilidad de todo el planeta de ser rico, “desarrollado” y con una misma meta. Ya en otras ocasiones he explicado por qué dicho estilo de vida sólo produciría llevarnos a todo al caos y la destrucción. Seamos, si por un momento, un poco más pequeños de mente y de perspectiva. Dentro de nuestro mismo país, ¿podemos lograr fusionar formas de pensamiento hasta crear una co-mu-ni-dad?

Ahora se está discutiendo mucho de la despenalización del aborto en la ciudad de México. El dictamen está presto a ser publicado el próximo lunes 26 de marzo. Yo en lo personal estoy de acuerdo; las mujeres deben ser dueñas de cada aspecto de su realidad y por ello deben ser capaces de decidir cuándo tener hijos y cuándo no hacerlo. Hay quienes defienden el derecho a la vida de dichos embriones, porque sin duda están vivos, y buscan coartar la decisión de la mujer portadora. Empero, creo que el prohibir las cosas no impedirá que siga sucediendo y si acaso, sólo presentará la coyuntura para que más abortos de practiquen sin ninguna norma de salubridad o calidad mínima hacia las pacientes.

Entonces pues, dejar cierta problemática fuera de la normatividad y la jurisdicción sólo deja fuera la posibilidad de dibujar los límites que consideramos pertinentes o necesarios. Las lagunas legales no son, de ninguna manera, la forma de solucionar un conflicto o un problema.

Supongo que sólo creando nuevas normas, afinando las ya existentes y discutiendo en torno a lo que nos aqueja en nuestra vida diaria para proponer nuevas soluciones podríamos construir un Estado que se adecue a lo que deseamos los habitantes de él. Insisto: ¿se puede?

Hace algunos días estuve leyendo a Abbie Hoffman y me encontré con un interesante proyecto denominado Steal This Wiki que se relaciona con la idea de dicho personaje de Steal this Book y Steal this Movie.

Activismo de la sociedad civil

La foto pasada la había estado guardando para un discurso político pero no me salió; lo siento. También me enoja un poco que hace algunas semanas estaba yo justamente hablando de la poca actividad ciudadana que hay en nuestro país en comparación con Estados Unidos y ahora me voy encontrando este vídeo de una entrevista a Patricia Mercado en donde dice a al perfección lo que a mí me hubiera gustado escribir entonces; jurolo. Empero, que lo dicho quede en nuestra conciencia para actuar hoy! Ya estuvo no?