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¿Por qué me importa?

Salió un videito de MTv en el que hablamos Kyla Zanardi, Tori Talavera y yo sobre por qué trabajamos en reducción de daños y política de drogas.

Staying Alive Foundation Grantees Present at International Conference from mtv staying alive on Vimeo.

Reflexiones sobre un asalto


Contrario a lo que muchos de ustedes puedan pensar, no me siento sin un brazo después de que me quitan mi celular o mi computadora. Creo que justamente el estar preparado para este tipo de cosas (tener copia de todos mis documentos) me permite poder seguir mi vida como si nada.

Me faltaría mi base si hubiese perdido mis contactos, mis documentos, mi información. No porque alguien más la pueda tener, sino porque significa meses de labor echados a la basura. Pero eso no sucedió. Al final, los humanos estamos expuestos -como cualquier otro animal- a la inseguridad de nuestro ambiente. A la falta de control que tenemos sobre condicionantes, factores externos, "cosas que suceden". Por eso siempre buscamos poder preveer lo más posible, para obtener la seguridad que sentimos que nos ofrece el saber lo que va a suceder.

Aunque en el fondo nunca podemos hacer esto, hay niveles de seguridad que podemos obtener. Así funciona en el mercado en la economía o en las instituciones en la política y en la sociología. Nos construimos reglas, leyes y candados que aseguren que ciertas situaciones se resolverán de una forma o de otra. Así nos engañamos con creer tener control sobre lo que nos sucede y lo que sucede a nuestro alrededor.

En este sentido, me he asegurado que ante un accidente, una situación incontrolada o un súbito asalto, yo pueda sólo perder el mínimo posible. En este caso, sólo el aparato.

En lo que se refiere al karma y al dharma, después de meses de meditación me doy cuenta de que en realidad me hiere y me enoja profundamente este pensamiento cuando se simplifica. Aunque creo que las buenas obras -o malas- se acumulan y a toda acción corresponde una reacción, me niego a que el establecimiento del punto de partida tenga que ser siempre negativo. ¿Por qué debemos pensar que es algo malo que accionó que me sucediera esto? ¿Por qué no partir de que es esto lo que acciona hacia algo más?

Como buen luchador social, creo en las libertades del individuo como algo fundamental para la vida. Esto ya está inscrito en un sistema restrictivo de leyes, instituciones y paradigmas que irónicamente se construyen socialmente para que podamos disfrutar más y mejor de nuestras libertades. Entonces, no deseo que desde la filosofía se coharte mi libertad por decir que todo lo que me pasa es una reacción. Voltiemos la fórmula, la cuestionante y por tanto la solución.

Personalmente, el que me agredan tiene como consecuencia ciertos sentimientos. Algunos de estos son negativos y otros positivos. Sin embargo, en el balance del proceso me llevo dos pensamientos concretos:

1) Parto del hecho de que cada individuo tiene la libertad y potestar de dirigir su propia vida. Por eso, quienes me asaltaron tienen el derecho de decidir hacerlo. Ello ocasiona consecuencias en sus propias vidas (en su karma si quieres) y en la forma en la que la sociedad -la comunidad- les juzga. Todo esto depende de un sistema de valores, creencias y comportamientos aceptados socialmente, de una norma.

2) Sin embargo, estas mismas decisiones parten también de las condiciones de vida del individuo. En este sentido, su acción se basa en la falta de oportunidades que le permitan acceder a sistemas de educacion formal e informal y por tanto imposibilitados a responder a una norma social; a espacios de participación política por medio de los cuales sentirse parte de la comunidad que les reglamenta y por supuesto, a empleos dignos que ofrezcan remuneración que posibilite vivir una vida decente.

Así las cosas, en este caso mi balance me lleva a pensar que justamente a mi labor le falta mucho. Lo que hago en el día a día es importante pero insuficiente, el ejemplo perfecto es que esto me pueda suceder en la comodidad de mi entorno propio.

Entonces, en realidad lo que me "afecta" y me "preocupa" es que este mismo argumento me pueda llevar a normalizar la situación. Ello en efecto me indica que vivo en un unievrso paralelo a la realidad de mi agresor. Algo debe estar muy mal si cuando me quitan algo valioso (en sentido estrictamente de valor monetario), puedo salir y simplemente reponerlo, haciéndome incluso sentir un poco mejor al ir por una versión mejorada de lo perdido. Sin embargo, el anclarme en saber que en cuestión de segundos alguien me puede quitar lo que a mi me cuesta dos meses de trabajo, 320 horas de arduo trabajo, me hace pensar que quizás no pierdo tanto suelo.

Guerra vs drogas, guerra vs personas

Pequeño documental sobre los impactos de la guerra contra las drogas en Colombia, Shoveling Water.

Shoveling Water from Witness For Peace on Vimeo.

El camino del guerrero

El guerrero de la rima nunca se desanima,
se apoya en fuerzas divinas pero no la subestima,
su alma es como un ave y el vuela,
desde la clave si sabe que ahi fuera,quienes espera que mueran.
Aunque duelan los motivos,
su objetivo cumple,
sin incertidumbre,
no sucumbe hasta que dislumbre la cumbre.
Y tuve al mal brutal en un ritual compactivo,
permaneciendo en guardia aunque parezca dormido,
se siente vivo y da gracias,
y no hay lugar que le pueda intimidar bajo ninguna circunstancia.
Entrena y la cena no frena su emblema,paciencia,
para el todo es posible con practica y experiencia,
perseverancia,confianza,poder preciado,
armado con dictados,alados aliados al lado.
Legado de vivencia,experiencia de un pasado que marco su espiritu,
no le pierde el impetud tampoco el sterio,
se muestra serio,toma cada decision con tension pero sin nervios,
pone remedio al desanimo y no culpa al projimo,
viendo grandes verdades en los detalles anonimos.
Recorre ciudades,se enfrenta a sus rivales,
conoce sus defectos y tambien sus cualidades,
ante las dificultades siempre se esfuerza y se crece,
si se desvanece y perece se lo merece.
Cuando tu don establecen nadie puede superarlo,
permanece en silencio si intentan impresionarlo,
aprende de si mismo,a veces lucha con quien quiere,
su dolor no le hiere,prefiere ser l el que espere,
a que sus fieles papeles le llenen de paz y de gloria,
y si vencen lo celebra pero no se van a Gloria,
para el cada victoria es otro paso hacia la cima,
estos son los designios del guerrero de la rima.

[Estribillo]

Y no hay quien le pueda vencer,
saber aprender del ayer,
buscar la luz entre las sombras y alguien le nombra,
estar ahi para responder.
Nada que temer,nada que perder,
cuando la espada esta afilada y la mirada que acorrala es cruel,
cuando nada quiero y nada espero,
en el camino del guerrero solo la palabra es fiel.

Guerrero es sabio,hace del escenario un santuario,
cielo de discipulos,infierno de adversarios,
pide con la presion y no le daa,
su razon es una accion de una reaccion instantanea.
Lo que el guerrero ensea no puede hacerlo solo,
necesita compaeros con quien luchar codo a codo,
ese modo su poder se multiplica,se aplica,
y sale en busca de consejos y las cosas se complican.
En su silencio medita y actua con firmeza,
ama la naturaleza respetando su belleza,
el guerrero es como el agua y fluye,nunca huye,
ni martillos ni cuchillos le destruye.
Los esquiva con frialdad,exhibe seguridad,tranquilidad,
y nace de cada nuevo dia una nueva oportunidad,
aunque sienta miedo arriesga de forma intachable,
nada es inalcanzable,no acepta lo inaceptable.
Asi prepara sus armas,no se conforma con dar mas,
recobra la calma cuando da forma y adorna su obra,
su rap no entiende de normas ni dogmas,
lo que ve y lo que vive,asi lo escribe,lo transforma.
Sin rendicion ni tregua,su creacion le alegra,
el guerrero jamas piensa en que dira las malas lenguas,
recorre leguas y trata a todos por igual,
para el guerrero el respeto es algo fundamental.
Quemo recuerdos manchados de miedos y temores,
porque fallo,mintio,retrocedio y sufrio temblores,
asimilo sus errores como parte de la vida,
su esperanza y su fe nunca se vieron corrompidas.
Ni heridas por el odio de otros,que envidiaban logros,
firmados con su puo y letra sobre sus hombros,
cargo el peso de sus metas,
prohibiendose descansar hasta dejarlas completas.
Apoyado en el poder de un microfono camina,
estos son los designios del guerrero de la rima.

[Estribillo]

Y no hay quien le pueda vencer,
saber aprender del ayer,
buscar la luz entre las sombras y alguien le nombra,
estar ahi para responder.
Nada que temer,nada que perder,
cuando la espada esta afilada y la mirada que acorrala es cruel,
cuando nada quiero y nada espero,
en el camino del guerrero solo la palabra es fiel.

El camino del guerrero,Nach,
conquistando escenarios,
de barrio en barrio,
dia tras dia.


y pa que le cante al ritmo...

Dos morados

Ya somos dos que estamos morados. Pero yo estoy ya recuperando el color. Quiero estar azul como el cielo de mis sueños pa volar y escaparme en la infinidad de mis realidades.


Las cosas pasan y no pasan por algo. Bien lo sabemos. Aunque a veces nos gustaría que no fuese así. seguimos andando y ello no debe ser con la cabeza baja y las miradas clavadas en el suelo. Veamos hacia arriba y pal frente. Con los pasos determinados. Con los oídos enmelados del cantar de los pájaros y las narinas perfumadas con el olor de las flores y especias favoritas de nuestra alma.


Yo di tres pasos pa atrás. Prometíme que no es tan importante cambiar el mundo. Que empezando con el hombre del espejo, con sus mañas, es suficiente. Estoy, una vez mas, replanteando mi vida en torno a ello.


Me canse de estar enfermo y de sentirme inútil. Dos meses de viaje por lugares obscuros a los que no quiero volver prontamente y de donde no mandé postal. Ahora, circular a lo que sigue. Generar nuevas ideas. Despegarnos de malos hábitos. Planear una nueva vida de acción y actitud.


Ya no tomo nada de cafeína o teína. Tampoco hay ya carnes rojas y me estoy despegando una vez mas de los lácteos y las pastas. Los caramelos encontraran mejor sabor en la boca de los niños. Ejercito poco pero camino mucho.


Llene mi ipod de nueva música y me la paso vagando por las calles, derramando lagrimas en cada esquina, provocado por la inverosímil surrealismo de la colonia en la que vivo. Parando a cada rato para retomar el aliento y la esperanza. Buscando soluciones a los problemas que de tiempo aquejan a tu servidor.


Me sonrío y me vuelvo a echar a volar...

Te invito a que volemos juntos el día que quieras. Yo puedo ser tu guía de confianza, sin necesidad de que veas mas allá de lo que tus sentimientos quieran compartir. De lo que tu corazón se atreva a experimentar.


Te quiero.

Observación Universal

Tuve que bajarle dos rallitas al diseño pasado del blog. Básicamente porque no tuve la paciencia de terminar de configurar los gadgets con los que contaba. Mejor algo más sencillo que sea más fácil de mantener, me dije. Es como tener una casa muy grande su uno no va a tener familia o al menos invitar amigos. Lo mejor es lo que se acomoda a tus necesidades.

El fin de semana pasado, como varios de ustedes queridos lectores sabrán, estuve en la Clinton Global Initiative University en Austin, Texas. Finalmente pude ver en persona a Bill Clinton, pues en las oportunidades pasadas que había estado en las mismas conferencias que él, por x o por y, no se daba el que yo llegara al punto. El señor es viejo y tiene sus formas muy marcadas como es de esperarse de un hombre de su edad. No me gusta que sus discursos son muy egocéntricos, siempre versan con lo que él hace o lo que ha visto en su trabajo. Supongo que todo buen político debe tener una buena dosis de dicha medicina, pero no me gusta que lo haga tan marcado, que no lo esconda ni tantito. Supongo que a su edad, con su trayectoria y su experiencia uno aprende a volver así. Cínico hasta cierto punto.

La conferencia me gustó por una razón principal: la gente que convocó es sin duda interesante. Me apasiona conocer a jóvenes apasionados por la vida, con un interés en vivirla, conocerla, aprenderla y modificarla. Me entusiasma estar rodeado de personas que saben dentro de sí que tienen el poder de cambiar su propia condición, para bien o para mal. Juega conmigo ver a la gente con brillo en los ojos por el poder que observar llegar e irse indetenidamente entre sus manos.

No me gustó por una razón principal: no me va el discurso de corporativismo social y la cara humana del capitalismo (¿tiene una?). Entiendo que es una forma buena de modificar la realidad, para bien. No me gusta que es impura, que se presta a malinterpretaciones, que juega una doble moral con el sistema. Me da un poco de celo saber que hay personas que le apuestan al juego siendo que yo no me atrevo, o será que no quisiera ver que funciona. Sin duda alguna creo que en ninguna medida es la solución a los problemas sociales de nuestro globo. El mejoramiento social se debe dar por medio de herramientas que permitan el empoderamiento, la educación de pares, la participación significativa y la sustentabilidad de dichas herramientas. No por medio del asistencialismo.

Regresé a México renovado. La necesidad de observar otras formas de vida y de pensamiento siempre me ha apasionado. Me gusta encontrarme en soledad en el medio de una multitud (si lo hago concientemente) y poder detenerme a disfrutar ser un espectador. Durante tantos años me presioné y juzgué para ser parte del juego. Hoy entiendo que hay veces en las que uno simplemente observa, interioriza. Que es sano no siempre jugar el juego. Que es muy reconortante dejarse llevar, no tener una agenda y ver entre las líneas del juego, cuestionando sus reglas, pues no hay nada que perder cuando no se juega. Es evidente que dicha comodidad no debe ser, en medida alguna, una excusa para no jugar. Pero estar en la banca al menos una vez cada temporada ayuda a saborear la rebanada del pastel.

Por eso quedó bien que a unos días de mi regreso ya estaba de viaje de nuevo. Ahora salí para Morelia, en donde pasé una noche, bebí mucho café y terminé varios documentos que tenía pendientes. Acto seguido, viajé a Uruapan, desde donde escribo, a un retiro budista. Resulta ser, queridos lectores, que en Uruapan hay un parque natural que es área protegida y en donde se ubican unas apasibles cabañitas donde por buen negocio uno puede pasar la noche.
Desde mi sleeping bag, acobijadito por el olor a pino, los grillos cantores y la constelación de Orión bien dibujada sobre mi cabeza me dispongo a pasar la noche. El objetivo es despertar temprano, en la madrugada, para hacer los votos merecidos. Seguirá el ayuno y el ser y el estar... sentado, calmado. Si bien no tengo ningún objetivo y ninguna agenda aquí tampoco, no es porque el budismo indique que cuando uno se sienta, hace eso y punto. Sino porque mi dinámica de dejarme llevar me mantiene enganchado con curiosidad. Por observar sin tanto raciocinio y simplemente ser parte del universo.

Buenas noches.

Marco Antonio Montes De Oca

Ayer murió Marco Antonio Montes De Oca. Gracias por una vida de pensamientos.
En su honor, un poema que leí a mi despertar:

Maté la nube de mis pensamientos,
cedí terreno
a los pensamientos de la nube.

Predije con Apollinaire las nuevas artes,
advertí en un claro del bosque
otras manchas verdeclaras,
ardientes zonas en que pude establecer
una pausa encastillada,
labios que sonríen
en el espejo de la primavera.

Muchas cosas conspiré
con el domingo echado a msi pies,
con el tiempo sirviéndome de suelo
y el espacio, mi leal pareja,
aferrado a mis hombros para no caer.

Muchas veces mil veces
me hundí en sueños más sueños que los sueños,
al imaginarme cómo la golondrina corta,
con la tijera azul de la cola,
ciertas cosas ciertas:
pinos, sauces, tilos
contemplados al trasluz.

Confesé a medio mundo
que ésta es mi hora y no es mi hora,
que todo depende y no depende,
que mis pies han bailado
desde antes de saber andar.

No pude permanecer
ni seguir adelante
ni volverme atrás:
la sola solución fue despertar.

Juntos y también revueltos

Desde que el hombre es hombre se ha complicado la vida. Nosotros solitos lo hacemos a lo largo de generaciones, decenios, años y en el cotidiano. Sin embargo, la cosa se vuelve un galimatías cuando el hombre entabla relaciones personales, pues somos seres sociales, como decía Aristóteles. Por eso, lo tenemos fijo en nuestro destino.

Juntos es una obra de Hiram Molina que se está presentando en Casa Azul el 15 y 22 febrero, así como el 1 de Marzo, dirigida por Luis Xavier Corona y que tuve el honor de presenciar en su inauguración. Al entrar nos advierten que: “todos necesitamos amar y ser amados”. A ello no me niego, soy fiel seguidor de la idea. Sin embargo, ¿cómo le hace uno para satisfacer dicha oración? Aunque suene fácil, en realidad parece ser que el amor es un sentimiento difícil de encontrar, en el mejor de los casos.

Hoy en día se ve banalizado y trillado por tantas relaciones fáciles. Las muchas mujeres jóvenes, en particular judías, que por ejemplo pagan su profesión en universidades privadas mientras se casan y se anotan en clases en donde los prospectos de marido tengan mayor probabilidad. Recientemente, las citas por Internet que no son más que una cita a ciegas post-moderna, inducidos a veces por una foto, descripciones detalladas como antaño sucedía en periódicos e incluso vídeos por medio del cual se puede llegar a tener cyber-sexo en la primera cita, sin el riego no ser correspondido. Entre muchos otros ejemplos.

La sociedad actual, cada vez más en metrópolis multiculturales, es permisiva de actividades, preferencias sexuales, estilos de vida. Ello es por supuesto bueno, facilita una nueva variedad de posibilidades de relación humana heterogénea. Sin embargo, trae consigo un nuevo factor que añadir a la compleja red que va tejiendo el ser humano por medio de sus relaciones personales. Así lo demuestra Molina en Juntos. El espectador se ve recibido a un motel de vida alegre, recuerda de alguna manera un burdel argentino treinta o cuarenta años atrás. Quizás lo que nos orienta es la música de tango que suena al entrar, entre actos y en la conducción de la trama.

Creo que eso es lo mejor logrado por el director. No que yo sepa mucho de teatro o de su dirección escénica. Para mí la música acompaña de manera excelsa, pues nos recuerda ese complejo baile creado en sus inicios por inmigrantes del sur de América que desean identificarse y cohesionar una forma de expresión novedosa y urbana. La música, popular y rechazada por las clases altas, establece de manera directa una temática que comúnmente versa con respecto al sexo y la tristeza, la soledad. Además, es la metáfora perfecta para la cantidad de pasos, movimientos y posiciones que la post-modernidad nos ofrece en cuanto a relaciones humanas, sexuales y sociales.

Anabel, Esther, José y Sebastián representan dicha sociedad post-moderna. El rico, el vendido, la puta y la aristócrata, son sólo algunos de los papeles que desempeñan estos personajes. La construcción de cada individuo es una mezcla de su papel social, su trabajo, su educación, sus sueños y fantasías sexual-eróticas, su necesidad de aceptación propia, su capacidad de felicidad, sus intereses y claro está, las relaciones que los unos han de ir generando con los otros. Para eso nos ayuda el sarcástico humor de Anabel (Andrea Carriles) que nos recuerda, continuamente a lo largo de la función, quién es quién, las relaciones de poder implícitas en toda relación humana y la forma de solucionar efectivamente la complejidad que hasta ahora hemos analizado.

Así pues, uno el día de hoy puede tener una relación socio-afectiva y sexual con un hombre, con una mujer y con ambos al mismo tiempo. Lo vemos, además, mucho más común que como lo hicieron las generaciones pasadas. Ello conlleva un mar de nuevas oportunidades y posibilidades entre las cuales el individuo deberá escoger. El objetivo último seguirá siendo satisfacer esa necesidad de amor; de amar y de ser amado. Más concretamente, una falta de comprensión de los límites de la soledad (voluntaria u obligada) y los pedazos de alegría y felicidad que se puedan encontrar en el entredicho.

Creo que el por qué de la complejidad de las relaciones humanas yace justamente en el gusto del ser humano por hacerlas así. Adjunta va la inmensa falta de raciocinio que hay en el individuo generalizado. Educar nuestras pasiones para tolerar las altas y bajas, las fallas y tristezas, los buenos momentos y el éxtasis es una estrategia para la simplificación de dicha complejidad. Anabel nos recuerda eso de forma sublime. Queda al espectador definir la moraleja y apropiarse de ella, o no. ¿Nos atrevemos a ser honestos con nosotros mismos, con nuestros sentimientos y con nuestro propio deseo? En la medida en la que logremos definir de manera consciente qué queremos y cómo nos hace sentir lo que tenemos o el vacío provocado por no tenerlo, impondremos objetivos mucho más concretos de felicidad etérea.

Lo que resta entonces es ser honesto con el otro. Decir lo que sentimos y pensamos, lo que nos frustra y lo que nos excita. Ahora, en la medida en la que logremos comunicarnos efectivamente (verbal o no verbalmente) con nuestra pareja o con el otro, iremos definiendo nuestra nueva simplicidad de pareja. ¿Cómo maximizar los beneficios que ambos o las varias partes desean adquirir de cada relación?

El "vacío" propuesto como "momento generacional" en Juntos, puede ser reducido, repellado y entapizado. Es cuestión de luchar contra las tentaciones impuestas a través de la educación de masas y las falsas expectativas sociales de felicidad. Es dejar de consumirnos los unos a los otros y comenzar a gozarnos los unos a los otros mientras nos alimentamos con amor suficiente para hacer de la nueva relación humana algo sustentable. El corolario, luego, viene de Albert Camus: "No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar".

¡Atención! Paradas continuas


En la vida hay algo más importante
que incrementar su velocidad.

- Gandhi

Terminé de leer, bastante lentamente, el Elogio de la Lentitud de Carl Honoré. El libro me ofreció un refugio de la sociedad en un momento en el que mi vida cambia paradigmáticamente de rumbo. Claro está que buscaré por medio de mis cambios de actitudes que el refugio se vuelva en coraza propia o camino conductual para vivir la vida misma.

A lo largo de sus trescientos y tantas páginas, Honoré recorre las varias versiones del movimiento Slow [lento] que gana cada día más adeptos en la postmodernidad. Desde la Slow Food que se come en las Slow Cities / Città Slow, y pasando por la medicina complementaria y alternativa (MCA), el Slow Sex ó Sexo Tántrico, las herramientas para hacer del trabajo algo más lento y placentero (aprovechando la pereza y curando a los workoholics), el ocio (la importancia de descansar) incluidos el Slow Exercise (SuperSlow) o la Slow Music (ASLSP) y la Slow Education.

Si bien es fácil confundir el texto con una guía de autoayuda, no es el caso. Si uno abre un poco los ojos y las ganas del corazón, dependiendo de con cuánta rápidez se lea, se pueden adoptar varios cambios. Patricia Lucas dice que "todo depende de la prisa que lleves, de lo que le pidas a la vida y de las ganas que tengas de ser feliz".

En general, todo para deshacerse que lo que en su época John Girdner llamó la nuevayorkitis de la sociedad y buscando un Tempo Giusto en nuestras vidas. Es decir, no va de ser inproductivo o ineficiente, pero en encontrar el equilibrio para hacer las cosas en el tiempo que uno debe tomarse para hacer las cosas. Se los recomiendo ampliamente a todos los que estén dispuesto a experimentar un poco con sus rutinas, sus formas de vida y sus agendas.

Yo por lo pronto, enfundado con mi camiseta de Obama en la cama sin moverme ni centímetros, me siento con disposición a pensar y analizar lo que me hace un ser feliz y lo que no. En los próximos meses, años, lustros y decenios, les advierto, habrá paradas continuas. Si Usted viene detrás, váyase con cuidado, prensa sus intermitentes o rebase con precaución. Por lo pronto, mi bus se detuvo para contemplar el panorama, tomar unas fotos y seguirá andando ahora a unos 50km por hora. No hay prisas.

El hubiera*

Por Marco Rascón

Este tiempo del subjuntivo imperfecto, nacido del haber, es el verbo del arrepentimiento tácito, de la derrota anunciada, de la enseñanza despreciada. De todas las posibilidades -ante una o varias disyuntivas- es la elección del camino incorrecto, la convicción de la necedad, el verbo de la justificación intrínseca. El hubiera es el tiempo de la ideología de la equivocación, el paraíso del derrotado, del que decide hacer de su frustración una enseñanza. Es la palabra clave de la política mexicana, que usamos para imaginar que las cosas pudieron ser de otro modo y, gracias al hubiera, podemos conciliarnos con la mediocridad del presente y la impotencia del futuro.

El hubiera es la explicación cuando triunfa "lo menos peor", es el punto de partida para repetir los errores y seguir fantaseando sobre otra historia que no fue. El hubiera es pasado y futuro hechos contradicción, algo así como los "recuerdos del porvenir"; es el verbo por excelencia de nuestro surrealismo y la acción que hace perdurar nuestros atavismos. El hubiera es la conciencia de nuestra impotencia, la verdad profunda de la mediocridad, una isla para salvarnos de nuestros naufragios. El hubiera es el culto a la derrota y se vive de lo inalcanzable. Se desea lo que no queremos ganar, pero podemos.

El enemigo del hubiera es la advertencia, el pensamiento estratégico, la eficiencia, los objetivos claros. Cultivan el hubiera la soberbia y la prepotencia. Si el pesimismo es el optimismo informado, el hubiera es la salida del pesimismo hacia la fantasía. Es una coartada del pensamiento antihistórico, el empedrado del camino de la frustración. El hubiera es la doctrina nacional para explicar tantas derrotas. Es la conjunción del incumplimiento, de la justificación de los errores sin reconocerlos y siempre con la disposición de repetirlos. Con el "si hubiera" o "si no hubiera" todo sería una maravilla, si no se hubiera atravesado el "pudo haber sido, pero no fue".

Los mexicanos explicamos la historia con el hubiera: si Moctezuma no hubiera confiado en Hernán Cortés. Si Hidalgo no se devuelve en Las Cruces y hubiera tomado la ciudad de México. Si Vicente Guerrero no hubiera acudido al abrazo de Acatempan. Si Santa Anna no hubiera entregado la mitad del territorio. Si Juárez no hubiera muerto. Si Porfirio Díaz no se hubiera relecto en 1910. Si Madero no hubiera confiado en Victoriano Huerta y le hubiera creído a su hermano Gustavo. Si Madero no hubiera permanecido junto a José María Pino Suárez. Si la Convención de Aguascalientes hubiera llegado a acuerdos...

Si Zapata hubiera perseguido a Obregón a Veracruz y lo hubiera tirado al mar. Si Villa y Zapata no se hubieran retirado de la ciudad de México. Si Villa no hubiera combatido en los llanos de Celaya. Si Zapata no hubiera ido a Chinameca a la cita con Guajardo. Si no se hubieran matado unos a otros. Si no se hubieran firmado los Tratados de Bucareli. Si Valentín Campa y Vicente Lombardo hubieran expulsado a Fidel Velázquez de la CTM. Si el sindicalismo no se hubiera charrificado. Si la oligarquía mexicana y el priísmo no hubieran sido tan anticomunistas. Si el priísmo no hubiera combatido con tanta represión a toda demanda democrática. Si el movimiento estudiantil de 1968 no hubiera sido reprimido. Si los miembros del Consejo Nacional de Huelga no hubieran sido detenidos en Tlatelolco el 2 de octubre...

Si en 1988 hubiera habido más organización. Si Clouthier no hubiera dicho: "no ganó Salinas, no gané yo... no sé quién ganó". Si el PAN no hubiera pactado con Salinas. Si el 14 de julio de 1988, con 400 mil personas (no 2 millones) se hubiera tomado Palacio Nacional (por las mismas razones que ahora no se tomó San Lázaro). Si el fraude no hubiera sido por 17 puntos de diferencia. Si no se hubiera caído el sistema de cómputo. Si no se hubiera llamado a formar un nuevo partido. Si el PRD se hubiera construido como partido unificado, no con grupos y corrientes en disputa renunciando a principios. Si se hubiera demandado justicia y clarificación de los crímenes de los perredistas asesinados, de la misma manera que la generación de 68 y 71 demanda por los suyos. Si no se hubiera acabado la memoria...

Si no hubiera habido tanta soberbia. Si se hubiera ido al primer debate. Si no se hubiera mentido con las encuestas secretas. Si a partir del 2 de julio se hubieran buscado alianzas en vez de rupturas. Si se hubiera llamado a una convención a todas las fuerzas del país, no sólo para salir al paso de los errores. Si se hubiera o no hubiera... Andrés Manuel López Obrador sería el hombre de la reforma en México, pues en el resultado electoral, pese a errores previos, no había perdido nada y tenía la fuerza para transformarlo todo. Pero no hubo... y él no era.

*Charla en el Centro para la Transición Democrática de Jalapa Veracruz

Mis muertes

Apenas algunas horas después de haber regresado de la India nos dieron la mala noticia. Un par de horas después estábamos en el velorio. De cuerpo presente. Entré justo después del féretro. Di el pésame a quien había que darlo. Me quedé montando guardia por al menos unas tres horas durante las cuales desfilaron personalidades del mundo de la política que de corazón o no, entraron a rendir homenaje o a ser fotografiados. Durante las horas que pasé con cara de serio por tres días escuchando música de violines y guitarras, mi menté divago a lugares extraños. Algunos pensamientos fueron sumamente tristes. De lejanía. Otros fueron de felicidad. Del pasado, del presente, del futuro. No hubo un hilo conductual, como no lo suele haber en mi pensar (aunque piensen lo contrario). En la mañana del domingo, que fue una fría, me enfoqué en las caras largas y tristes de los presentes. En su vestir de acuerdo al protocolo. Entró una pequeña ventisca por la puerta principal de la casa e inmediatamente me transporté a uno de esos sepelios de película, en Inglaterra quizás. Un sólo violín comenzó entonces a tocar y pensé en dos cosas. Como en las películas, la cruda realidad de la muerte es algo que a algunas familias y a varias miles personas en el mundo afecta desde chicos, seguido. Es entonces que vi la imagen del niño que no llora mientras entierran a su madre. A la esposa desdichada con el velo ocultando su tristeza por la muerte del marido en la guerra. El segundo pensamiento que preponderó en mi mente fue sin lugar a dudas la fortaleza que vi por parte de los familiares directos. Con naturaleza en su actuar público denotaban unidad, humildad, sentir y seriedad.

No pude evitar pensar en cómo sería mi propia muerte. A diferencia de muchos de mis conocidos, hace varios años decidí que no le tendría miedo a la muerte. En realidad ello no es algo que se pueda decidir de buenas a primeras y que tu vida cambie de acuerdo a ello. No importa. Lo decidí. No estoy seguro de cómo el proceso fue dándose pero llegó el día en el que me percaté que en realidad no tenía miedo a dejar de existir. Mi decisión consciente de alguna manera llegó a la práctica. En esa época también decidí que mi funeral sería fuera de protocolo y que quería que mis más allegados que me sobrevivieran fueran vestidos de varios colores. Paulatinamente fui dictando y acordando en colores para cada quien. Busqué que hubiese una diversidad. Después llegué a comprender que en realidad nunca le tuve miedo a dejar de existir. En realidad no. Más bien, mi preocupación consta con la forma en la que sucedería. Si dolería. Si me causaría tristeza. Sí sería breve o agonizante. Sin embargo, ello tampoco importa.

Hace algunos años leí del ideal budista de la muerte. En la escena se observa al monje que por medio de la meditación ha obtenido tal cantidad de paz interior y paz mental que ello desprende una felicidad y una tranquilidad misma hacia su alrededor. Entonces, en su lecho de muerte, la gente sonríe, no llora. No hay necesidad de hacerlo porque todo el mundo está tranquilo, feliz, está viviendo y aceptando el momento, el presente. Además se sabe que le espera algo mejor en su próxima vida. Con entrenamiento, el Nirvana. Deseé que algún día pudiese yo adquirir la suficiente paz y tranquilidad como para satisfacer esa imagen yo mismo. De alguna manera, mi idea innata de mi propio funeral sí poseía un hilo conductor con lo que deseaba al pasar del tiempo con mayor conciencia. Primero quería los colores rodeándome. Después deseaba que estos colores expresaran no sólo un estado de ánimo sino también una comprensión del universo, de la carga energética, del estado de mente del muerto y de la paz y tranquilidad a la cual todos y todas tenemos derecho de forma indiscriminada.

Del dicho al hecho hay mucho trecho y uno debe trabajar para ganarse lo que desea con idealismo. A lo largo de mi vida he muerto varias veces. A veces en pequeños infartos rápidos y sucesivos. A veces en dolorosos y agonizantes muertes cerebrales, quedando como vegetal por días. Finalmente, resucitando hasta el final de mi vida mortal. Con ningún otro permiso que seguir viviendo hasta que lo inevitable llegue. En el entre tanto, me dedico a vivir, por momentos.

Soy más fuerte

Sin duda el 2008 fue el año más difícil de mi vida. Yo lo considero un parte aguas. Por lo que pasé, por lo que viví, por lo que aprendí, por lo que perdí, por lo que gané, por lo que sentí, por lo que reí y por lo que lloré. En términos generales el periodo comenzó y termino bien. Como debía de ser, supongo. Cuando pienso atrás a cada uno de los meses que duró, no puedo sino sentir una gran satisfacción por observar. Comencé queriendo redefinir mis propios esquemas, como cada año. Querido ser libre, y pensando que quizás ahora si me atrevería a hacerlo. Mi graduación resultó en un sentimiento de superación personal y de orgullo propio. Fue seguido, de manera inmediata, por el accidente de mis padres y mi hermana y el miedo de estar muy cerca de haber perdido a mi familia nuclear. Sin embargo, lo que no nos mata nos hace más fuertes. Hoy si lo creo. Lo superé presentando mi examen profesional en el medio de un torbellino de emociones y pensamientos. Con poca concentración en lo que decía, logré transmitir meses de intenso trabajo y dedicación. Enseñar lo que uno sabe muy bien no tiene ninguna dificultad, después de todo.

Una línea sin duda definitiva de todo este tiempo fue el trabajo que realicé durante el año. Con él aprendí a llorar de manera diaria, para desestresar y para demostrar los sentimientos acumulados por el fuerte trabajo social que viví y que experimenté cada día. Ver las muchas dificultades y obstáculos de los otros aunadas a una vida de lucha y de gana de mejorar la condición actual de la humanidad entera no fue sencillo. Claro está que a lo largo de todo esto estuvieron mis amigos cercanos y mi equipo de trabajo que me apoyaron para superar cuanto paso hubo que dar. La conferencia per se fue un reto conmigo mismo. También está el hecho de que había que demostrar a las autoridades locales, federales, a los medios de comunicación internacionales y a autoridades de todo tipo, incluyendo organismos multilaterales e internacionales, que mi país y mis conciudadanos somos capaces de ser parte de la solución. De pensar y de transformar nuestras realidades, de manera crítica y propositiva.

El año lo terminé después de un par de meses de viaje. Desafiando mis propias barreras imaginarias, geográficas y culturales. Una vez más en mi vida, adaptarme o deshacerme de un sueño. Todo ello se suma en un final contundente pero aún cambiante a cada minuto. Ser capaz de desafiar mis propias expectativas y sueños, deshacerme de todo lo que no funciona, de manera pragmática, con el último objeto de ser feliz. La honestidad es algo que caracteriza mi año en cuanto a lo sentimental se refiere. Por primera vez en mi vida logré ser verdadero conmigo mismo. Ignorar lo que nos hace enojar y nos pone tristes por medio de la profunda meditación y de manera concienzuda es válido. Es más sabroso.

El 2009 empieza con la suma de todo lo anterior. Pudiendo dividir lo que me hace feliz de lo que no. Lo que me da satisfacción y lo que me provoca asco, tristeza y depresión se una para darme vida. No temo a renunciar a mis propios proyectos porque sé que de ellos he ganado y aprendido lo que merecía, lo que busqué. Encontrarme con amigos que hacía tiempo que no veía, después de periodos de tanta intensidad con ellos, ha sido también renovador. Me ha permitido demostrar mis nuevas formas de ser. Mis nuevos pensamientos. Mi capacidad de perdonar y de seguir adelante. La libertad que me he permitido de ser feliz me mueve a validar todas mis acciones. A seguir luchando por lo que creo que es necesario aunado a lo que me demanda mi cerebro y mi corazón unificados.

Hoy soy más fuerte. Después de un año traumático para bien y para mal. Hoy me siento con la gana de permitirme ser y de liberar mis energías de manera positiva. Siempre con el cambiante destino de encontrar la magia -los sentimientos, la tristeza, la belleza, lo excitante- en cada esquina del existir.