El Día del Niño

De los 37.8 millones de menores de edad que hay en México, seis de cada
diez no tienen nada que festejar hoy —Día del Niño—, porque viven en la
absoluta pobreza.

En nuestro país hay millones de niños que son seres sufrientes: desde antes
de nacer sufren carencias (sus madres están anémicas), nacen desnutridos,
perecen al nacer, crecen escuálidos, mueren de hambre como ocurre en algunos
países africanos, fallecen de enfermedades curables, no estudian, no saben
leer y escribir, trabajan en condiciones feudales, soportan maltratos, y son
asesinados.

Incluso millones de ellos ni siquiera existen para el Estado mexicano: su
nacimiento no fue registrado y carecen de acta de nacimiento. Es como si no
existieran. Y en esa situación están tres de cada diez niños mexicanos
menores de seis años (Red Nacional por los Derechos de la Infancia, 58
organismos no gubernamentales avalados por la Organización de Naciones
Unidas, ONU): más de 3.9 millones de infantes que son jurídicamente
invisibles, viven al margen de cualquier protección legal.

Las cifras de las diferentes instituciones del Estado mexicano y de
organismos internacionales que ilustran la dolorosa cotidianeidad de
millones de niños en México son elocuentes:

—Cada año más de mil niños mexicanos menores de cuatro años mueren por
“desnutrición y otras deficiencias nutricionales”.

Esto es, sin eufemismos, de hambre.

La última cifra disponible en el Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI), en la base de datos de sus “estadísticas
vitales”, es de mil 171 niños muertos al año por esa causa. Son tres niños
muertos de hambre cada día. Uno cada doce horas.

—Cada año más de 2 mil 200 niños mexicanos menores de cuatro años mueren de
“enfermedades infecciosas intestinales”.

Es decir, de diarreas mal atendidas. La cifra más reciente es de 2 mil 278:
seis por día, uno cada seis horas, en promedio.

—Cada año más de 3 mil 800 niños mexicanos menores de cuatro años mueren de
infecciones y enfermedades en las vías respiratorias.

O sea, de gripas y resfriados mal atendidos. La cifra más reciente es de
tres mil 848: diez por día, uno cada tres horas.

De ese tamaño es aún el olvido y el reto del Estado mexicano con su niñez.

—Uno de cada cinco niños mexicanos menores de cinco años (12.5%) sufre
“desnutrición crónica” (Instituto Nacional de Salud Pública —INSP— e INEGI).
Esto es, más de 1.5 millones de niños.

—Dos de cada diez niños mexicanos menores de cinco años (23%) sufre anemia
(INSP). Es decir, hay más de 2.8 millones de niños anémicos.

—La mitad de los niños mexicanos —18.9 millones— habitan en casas que
carecen de agua potable (ONU). Por eso, cada día —en promedio— 13 niños
mexicanos mueren debido a la contaminación o a la carencia del líquido
(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD). Más de 4 mil 700
al año.

—Seis de cada diez niños mexicanos menores de edad (62%) carece de servicios
de salud garantizados: 23.4 millones de niños.

—5 mil niños mexicanos recién nacidos mueren cada año por falta de atención
médica adecuada (Secretaría de Salud). Trece cada día, uno cada tres horas,
en promedio.

—Más de un millón 163 mil niños mexicanos son analfabetos (INEGI).

—Más de 5 millones y medio de niños mexicanos menores de 17 años no van al
colegio en preescolar, primaria, secundaria y bachillerato (Instituto
Nacional para la Evaluación de la Educación, INEE). ¿Razón principal de este
grave ausentismo escolar? La miseria imperante en las familias de estos
niños los obliga a trabajar:

—Más de 3 millones de niños mexicanos menores de catorce años (3.5 millones)
trabajan, la mayoría de ellos en condiciones de explotación laboral e
incluso de esclavitud (UNICEF, Organización Mundial del Trabajo —OIT— e
INEGI).

—En México 140 mil menores de edad viven en la calle, 18 por ciento de éstos
(más de 25 mil) tienen no más de cinco años (UNICEF). Ocho de cada diez de
estos niños de la calle son drogadictos.

—Cada dos días —en promedio— un niño mexicano menor de cinco años es
asesinado como consecuencia de los maltratos de que es objeto (Desarrollo
Integral de la Familia, DIF): son alrededor de 182 niños por año. Cuatro de
cada diez de esos niños asesinados tienen menos de un año de edad (INEGI).

—Ocho de cada diez niños mexicanos —más de 30 millones— sufren violencia
intrafamiliar (ONU).

—20 mil niños mexicanos son víctimas de explotación sexual (DIF).

—Cada hora —en promedio— un niño mexicano es violado (UNICEF): más de ocho
mil 700 al año.

—Cada año alrededor de 180 niños mexicanos menores de 14 años se suicidan:
tres cada semana.

La sufriente infancia mexicana en cifras. Pero también están las historias.
Las historias que le dan rostro y nombre a estos helados números.

I want to know, tell me...

Bebí el último sorbo de mi taza de café turco, volteéla, nunca he podido dejar de hacerlo. Cerré los ojos, postré las manos sobre el reverso del contenedor blanco de porcelana y me imaginé años atrás. Viajaba por primera vez hacia Inglaterra, en primera clase por equivocación de la azafata y por descuido mío de corregirla. Estaba entusiasmado aunque un poco espantado, pues horas después de aterrizar me lanzaría a un abismo nuevo para mí: África. En el viaje hubo dos grandes abismos, de hecho, pues fue la primera vez que pisé Europa y un día después me encontraría en el sur del continente negro. Cuando despegué del suelo era un niño, cuando desperté con el sol en la cara era un hombre, cuando bajé del avión aspiré lo más hondo que pude, había algo sano y apasionado en el aire, me hizo sentir bien. El mesero me vino a preguntar si necesitaba algo más, sonreí, dije que no y abrí los ojos. No sé cuánto tiempo había pasado pero en la cascada de imágenes, ideas, sonidos e incluso un olor perdido reencontré una idea: cuando se viaja vivimos (algunos gozamos) la cómoda superficialidad de saber algo diferente, sentirlo, incluso, pero ser impotentes a comprenderlo, dudarlo o juzgarlo. Creo que eso es lo que siempre me ha llamado la atención de viajar, el saberme diferente con una excusa fundamentada. Derramé una lágrima; que extraordinario, me gustaría viajar más.

A veces me abruma la demasía de que hacer, la dificultad de insertarme en los mercados globales, el responder a cuestionamientos existencialistas que por el momento preferiría evadir. Mi cuerpo en ocasiones me pesa y me gustaría poder desprenderme de él. Me fui a dormir temprano, pretendía, como antaño en algún avión logré hacer, despertar distinto y maduro de mis sentimientos actuales.

Agradezco a mis lectores por mantenerse siempre constantes, o a las que me leen de vez en cuando para matar un rato de aburrimiento o la duda traicionera de qué hago en mis propios tiempos de ocio. Aprecio los comentarios de los que me los dejan y de los que me los dicen. No se queden con las palabras en la mente, hay cosas que son mejor dichas. Por eso tengo mi espacio y por eso les invito a escribirme màs de cuando que de en vez, para que me digan sus pensamientos, sus contrargumentos y sus comentarios. Salud!!

¡FARSA!

Al tiempo que enciendo un copal que llena el edificio entero de buena vibra, pero a sus habitantes de mala porque los enfurece (me imagino, no me lo dicen), pongo un poco de música árabe tipo remix con influencias flamencas y de salsa cubana pero todo cantado en francés y me siento a meditar, me rasco la cabeza pensando qué carajos será la globalización y el entendimiento del misticismo dentro de ésta. No me queda nada claro, pero no me preocupa porque estoy seguro de que todo es una Farsa; la política, los políticos, el ciego de la esquina, el adoquín nuevo de Mazatlán, la risa que hago cuando estoy enfurecido por dentro, la mentira vil del amigo que se fue a comer con sus papás y los precios que aparecen en el menú del restaurante al que fui a comer en Polanco que pretenden justificarse con las leyes de la oferta y la demanda capitalista cuando en realidad no son más que pretensiones baratas de los afortunados por el capitalismo, o lo que es lo mismo, las ratas despiadadas. El cielo está gris, triste y el día es caliente por el cambio climático, seguro que eso también es una completa farsa y por dentro Madre Tierra se esta regodeando de felicidad, nada más no nos lo dice. Repito: todo es una farsa.

GRACIAS POR FUMAR

Después de harto dormir y de descansar bastante más, me siento despierto para el mundo. Tengo muchísimo trabajo aún por realizar pero estoy contento porque he avanzado en demasía en los últimos meses.

Ayer en el Senado de la República llegó una propuesta de ley que prohíbe fumar en todos los espacios públicos (no sólo oficinas sino también restaurantes, bares, cafés, etc). Me parece bien, hace tiempo que pienso que se deben respetar los derechos de los no fumadores al respecto. Al parecer, la propuesta de ley dicta que el establecimiento que viole la norma será castigado con entre 400 y 600 mil pesos. Además, establece que las cajetillas de cigarros deberán tener escrito: “este producto causa la muerte” en lo correspondiente al cincuenta por ciento de la caja en letras blancas sobre fondo negro.

Sin embargo, hay un argumento que me parece débil. El senador que propone la ley dice que la guerra contra las tabacaleras se fundamenta en el hecho de que la salud de los mexicanos está en riesgo (lo cual es cierto) y que el gobierno no puede gastar los 30 millones de pesos que se gastan anualmente en el sistema de salud con enfermedades relacionadas al tabaquismo (lo cual tabién es cierto). Es aquí en donde yo encuentro el error, permítanme que los presente con mi opinión.

El argumento del gasto en salud pública, que es harto cierto, es enclenque pues perdura la problemática per se. Si bien es cierto que se debe establecer una campaña de información y educación cívica, no se debería de gastar simplemente en ello mientras los expendios del sistema de salud continúan. Hace falta corregir el problema de tajo y modificar el sistema de salud, ya en demasía y de entrada deficiente. Entonces, por qué no hacer como Canadá ya implementa, excluir a las enfermedades relacionadas de seguro social. En el vecino país del norte, además, incrementaron los impuestos a dichos productos para evitar que la gente fume; acción que habría que discutir en sentido inverso para saber en dónde queda la libertad de acción del ciudadano (sin daños a terceros).

Por último, y en cuanto a las campañas de educación cívica, creo que como defensor de la antes mencionada libertad, el gobierno debe simplemente enseñar las causas del tabaquismo y dejar la decisión última a la persona. El prohibir, el vetar y el instaurar campañas de “di no a” no ha funcionado en los últimos cien años en ninguna parte del globo. Aprendamos de la experiencia de las denominadas drogas ilegales en cuestión de campañas de prevención y educación en vez de buscar simplemente “decir no al tabaco”.

C2H5OH

Con 46 votos a favor, 19 en contra de los Partidos Acción Nacional (PAN) y Verde Ecologista de México (PVEM) y una abstención, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó este martes la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación.

En los eventos que hemos organizado al respecto en las últimas semanas, así como algunas de las discusiones que he tenido con mis amistades he caído en cuenta que hay bastantes personas que comparan dicha legislación con la de las drogas. En ese sentido, me atrevo a decir que vale de igual forma. Como mi amiga M. indica, lo importante es la educación al respecto. Educación cívica, sin ella, la sociedad no llegará muy lejos. Es ahí en donde se dibujan los valores, las morales, los temas que tanto reclamas los conservadores.

Y es que en mi opinión, por eso falla el conservadurismo. Pues no se trata, como a bien indica C. en su última entrada, citando a Simone de Beauvoir “Porque el hombre es trascendencia, jamás podrá imaginar un paraíso. El paraíso es el reposo, la trascendencia negada, un estado de cosas ya dado sin posible superación […]” de mantener lo que conocemos fijo. Por el contrario, la idea es que la vida es movimiento y por ellos los valores y la moral se deben adecuar a lo que nosotros vamos experimentando como realidad. Aún más, la educación debe ir definiendo nuevas morales y nuevos valores, para aún mantenerse dentro del lado ‘correcto’ o ‘derecho’ de las cosas; del lado justo, vaya.

Así pues, marchemos el próximo cinco de mayo para la despenalización de la marihuana. L. me preguntó el otro día que por qué marcho y por qué soy activo en el tema si yo no soy consumidor. Simple: porque creo que las lagunas legales no son en lo absoluto la respuesta a nuestras preocupaciones.

Se me ocurre que debemos, acaso, inventarnos una serie de programas educativos integrales, desde la sociedad civil, que coadyuven a que se pueda ir avanzando parejo, esa es mi conclusión. Hay que proponer y analizar desde dónde se puede partir…

Mi último descubrimiento técnico dentro de Google, pues como muchos saben soy fan absoluto de la compañía, es el denominado ‘Reader’. Como el mismo C. indica en el vídeo introductorio, se trata de una bandeja de entrada para la web. A mí me facilita mucho las cosas pues ahora leo todos mis sitios preferidos, de manera sindicada, desde una sola página que se actualiza constantemente con los nuevos contenidos que se vayan publicando por mis amigos, familiares, conocidos y desconocidos que trabajan en la red. Tenaz!

La Paz

Hace un par de días escuché un terrible comercial pro-israelí. No me mal entiendan, no soy en lo absoluto antisemita –todo lo contrario, sin embargo, detesto escuchar información fuera de cualquier tipo de coherencia u objetividad. Hubo dos errores básicos que cometió, en mi opinión, el ponente en su información. Presentó el caso de Gaza y Cisjordania como uno único en cuanto a su territorio y cómo sería el primer Estado moderno en separar pedazos de tierra. Este error me vino fácil, ¿qué pasa con Alaska y EE.UU? ¿No acaso está también separado dicho Estado?

El segundo error fue la sobre-generalización. Si bien es necesario generalizar en las ciencias sociales para poder avanzar teóricamente (y por ende en la práctica) la sobre-generalización es nefasta e inútil para dicho propósito. Entonces, él sugirió que si bien no se podía decir que todos los musulmanes son terroristas, sí se puede decir que todos los terroristas son musulmanes. Lo cual, no es en lo absoluto verídico. En la región nos es fácil identificar a grupos como los Maras o el Sendero Luminoso en Centroamérica y la zona andina, el Ku Klux Klan en Estados Unidos posee hoy el mayor número de personas registradas en su historia. En Europa es sencillo identificar a los protestantes y católicos aterrorizarse mutuamente desde antaño y no hablemos del Lord’s Resistance Army (LRA) en Uganda, pues si eso no es terrorismo, no sé qué es.

En general creo que es incongruente luchar el terrorismo con terrorismo, es imposible contradecir discriminación con discriminación y es imposible buscar la paz por medio de la guerra.

9 de cada 10

Ostracismo

La razón por la que no he escrito es que no tengo nada bueno que decir. En realidad estoy un poco aburrido en estos días por la fastidiosa rutina que lleva nuestro país y su política. No me mal entiendan, me informo y leo seguido, sin embargo, no veo claro qué sigue de acá. Como siempre, hay cosas que siguen sucediendo y hay harto más que hace falta hacer pues no por nada 49 millones de mexicanos siguen viviendo en la pobreza que significa insuficiencia económica para transporte público, vivienda, alimento, ropa y educación.

Mientras tanto, intento distraerme en el cine, viendo películas viejas y tomando cafés en terrazas de la ciudad de México. No me preocupa, contrario a lo que piensa Y., mi alimentación. Creo que tampoco le importa al resto de la sociedad -no se hagan- pues al menos el 9% de los niños de primaria tienen problemas de salud dada la obesidad. Mientras tanto, se sigue discutiendo la entrada de grano transgénico a nuestros campos. Lo que me recuerda, por cierto, que sigo esperando a mi amigo Juanjo a que me escriba sus pensamientos al respecto y cómo dicha tecnología ofrece en realidad un desarrollo dentro de los temas que he mencionado hasta ahora.

La fiebre por las playas artificiales en el DF, al tono, ha terminado. Ya las cerraron y ahora se exiliarán todos en Acapulco, supongo. A menos que se haga algo por el día del niño que yo recuerdo, cual si fuere hace lustros, los eventos que ya llevábamos acabo hace apenas un año. Véase también las mafias que existen en el área, mala hierba nunca muere, pues ya se cobra por la entrada que era gra-tui-ta a dichas playas.

Y en hora buena por las mujeres, con temor de caer en ridiculeces, pues habrá taxistas mujeres en taxis rosas para mujeres preocupadas por su seguridad. A ver…

Niven

My advice to you is not to inquire why or whither, but just enjoy your ice cream while it's on your plate - that's my philosophy.
- Thornton Wilder, 1897 - 1975

Y no estamos muertos

La universalidad que nos envuelve es mágica

Y en esa magia yo me sumerjo cuando no veo más luz. Porque no entiendo la realidad y tengo que huir de ella. Simplemente porque la sociedad es demasiado estúpida para comprenderse a si misma. Hoy morí, lo hago diariamente. Pues lo minutos que suceden tras la acumulación de segundos son inexorables, porque no se pueden cambiar, porque nos envuelven porque nos atraviesan. Pasan lento, amargo. Al final estamos solos, como cuando primero vinimos. Qué tiempo más raro en el universo.

El güero, el chino y la amiga salieron a pasear por un extraño mundo extraterrestre en el que las cosas parecían tener valor. Fueron a un tianguis que había en las tierras extranjeras que visitaban. El paraje daba a observar tan lejos, pues en cada individuo que caminaba a su alrededor había un eclipse. Entonces, vimos universos distintos y enteros de posibilidades en cada uno, en cada una. El güero compró, el chino se dio cuenta de todo lo que no necesita y prefirió no gastar más, no es necesario. La amiga quejóse de lo caro que es alimentarse en las tierras extranjeras, además, ella no gusta el sabor de lo que se le ofrece. Amargo, repito. Creo que no hay necesidad de alimentarse. Aunque algunos puedan pensar que no es sano, creo que lo sano es vaciarse de las porquerías con las que llenamos nuestros cuerpos extraños para los parajes que visitamos día con día. Si no, cómo podremos jamás aguantar el viaje de regreso a nuestro hogar.

Cuando emprendimos el mencionado exilio, voluntario dado el cansancio que sufren los de nuestra especie, dada la falta de voluntad por el sufrimiento -que nos alivia y que nos cura de lo que nos sobra. Me enfrenté con la realidad de la que huyo. No es necesario derramar una lágrima para llorar, el sentimiento ahí está.

¡Estamos bajo tierra pero no estamos muertos!” gritó una niña que inmediatamente reconocí como de mi especie. Le sonreí. Ella entendió que aunque en mi corazón hay demasiado amor, yo no podré jamás demostrarlo porque, a diferencia de ella, intento hablar el lenguaje de los que ya están muertos; peor aún, no logro comunicarme con ellos.

El güero permaneció en silencio absorto en sus propios sentimientos y pensamientos, que di por profundos e interesantes pero incomprensibles. Pensé que tal vez debería de visitar el planeta en donde no hay nadie más, al menos así tendría razón para sentirme sólo y único. Aquí no lo soy.

Entonces volví. ¿Sabes por qué? Pues para mi es evidente. Aunque no contestes, te ves bien. Es, no sé, tal vez el mango que probaste y que yo comí, en mi soledad, lo que me hizo comprender qué sabor fue, el que nos ofreció la vida inicial. Lo pretendo comprender, cual sentimiento empático, en el brillo de tus ojos, que es excepcional.

Es el sentimiento lo que a veces nos abruma, la forma de sentir, enseñada o intuitiva, la que me demostró que una sonrisa se escucha a lo lejos, no es necesario verla para comprender su valor, su fugacidad, su trascendencia.

Solo quiero llorar, otra vez, por lo que te pido que me comprendas. Que entiendas que no soy de este mundo y que aceptes mi perdón, pues lo siento. Además, capto tu amor, tu amistad, tu fortaleza, tu seguridad. Me hace sonrojar pero me deja ser, como si me dijeses “contemos otra vez” y yo empezase saltándome algún número. Tú no lo sabes, pero en mi mundo, en mi hogar, de donde yo vengo, así contamos.

Pero no tengo para qué decirte todo esto, porque ya lo sabes, me escuchaste hablar cuando te visité minutos atras.